El Musac descabezado: una demanda por despido, acusaciones de acoso y 4 meses ya sin director

Noticia recuperada de El Diario de Castilla y León el 11 de octubre

 

La Fundación Siglo ocupa tres de las seis plazas de la comisión de selección del nuevo director, que sigue sin elegir al sustituto de Olveira, quien arguye acoso laboral en su demanda por despido cuyo juicio se celebrará en diciembre.

 

Descabezado, sin timón y encadenando polémicas. El Museo de Arte Contemporáneo  de Castilla y León (Musac) arrastra una época de inestabilidad y suma ya más de cuatro meses sin director por un proceso de selección que la Fundación Siglo retrasa mes tras mes y sobre el que planean sospechas de falta de independencia.

La Consejería estima ahora que «el proceso finalizará en este mes de octubre», cinco meses después de que en mayo se publicaran en el Bocyl las bases para cubrir ese puesto.

Para comprender las suspicacias acerca del control que la Siglo pretendería ejercer solo hace falta repasar los seis miembros que componen la comisión de selección del cargo de director y cómo tres de ellos pertenecen a la ‘casa’. Esto es, a la propia Fundación Siglo. Un ‘chiringuito’, en palabras de Ciudadanos, que los naranjas en campaña electoral aseguraron que eliminarían y al que, por el contrario, han reforzado desde que asumieron la consejería de Cultura y Turismo.

Mientras tanto, el director de ese ‘chiringuito’, Juan González-Posada, está en el punto de mira por las acusaciones por parte del último director del museo ubicado en León, Manuel Olveira, de interferencias en su labor al frente del Musac.

Olveira terminó su contrato el pasado 10 de junio y en los meses anteriores su relación laboral se tensó aún más al denunciar el ninguneo y las injerencias de la Siglo en lo que debería tratarse como una joya artística de la Comunidad. Y las acusaciones no terminan ahí.
El ya cuarto ex director del Musac ha presentado una demanda en la que solicita «la nulidad de su despido». En ella manifiesta «haber sido objeto de acoso laboral». Así lo confirman a este diario desde el departamento de comunicación de la Consejería de Cultura, desde donde indican que «el juicio por despido está fijado para el próximo mes de diciembre».

Cuando todavía era director, Olveira alertó de una estrategia de Cultura y de la Fundación contra el Musac «restándole fondos» y de una intromisión clara en sus funciones. El gestor gallego cargó contra la Fundación por primar sus intereses y por un trato que consideraba poco correcto. Habló de un ambiente «de coacciones y acoso laboral».

Al consejero Javier Ortega también le reprochó su desatención. Aseguró que Ortega apenas había pasado veinte minutos por allí en una sola visita y que no mostró interés por esta referencia artística. Al contrario que sus predecesoras al frente de la Consejería de Cultura.
El enfrentamiento se trasladó a las Cortes. El PSOE calificó en un pleno de «muy grave las prácticas dudosas» denunciadas por Olveira y exigió a la Junta que «la Fundación Siglo se aparte de los museos autonómicos, como el Musac, para que pasen a ser gestionados directamente por el Ejecutivo, como sucede con los provinciales».

Un mes antes de que expirara el contrato de Olveira, la Fundación publicó –el 14 de mayo– el anuncio en el Bocyl para cubrir el puesto de director del museo. Y en este tiempo no ha sido capaz de resolver la convocatoria y que el Musac inicie una nueva etapa, pese a que el consejero Ortega asegurara en junio que apostaba «por nuevos aires y nuevos vuelos» para este museo.

En efecto, la nave multicolor en el aire, pero sin piloto. Con una programación que ya estaba prevista hasta diciembre y lejos de sus buenas cifras de visitas en esos días en los que servía como uno de los principales reclamos turísticos de León.
Al director se le atribuyen unas funciones, según la propia publicación del Bocyl, «como ejercer la dirección artística de las actividades que desarrolla el centro, ejercer la gestión administrativa, coordinar los comisariados de las exposiciones…, entre otras», pero el despacho está vacío.

Quienes tienen la competencia de escoger a quien lo ocupe generan recelos, dado que tres de los seis pertenecen a la Fundación. Es el caso de Gregorio Muñoz Abad, vicepresidente primero del Patronato de la Fundación Siglo que actúa como presidente. O del propio Juan González-Posada Martínez, director general de la Fundación Siglo, que ocupa una plaza en este jurado como vocal.
La tercera que forma parte del ente y de la comisión de selección es Cristina del Olmo, coordinadora de la subdirección de la Fundación. Actúa como secretaria con voz y sin voto.

Las tres plazas de expertos corresponden a Juan Manuel Bonet,  escritor, museólogo y crítico de arte y literatura; José María Luna Aguilar, director de la Agencia Pública para la Gestión del Museo Casa Natal de Pablo Picasso, Colección del Centre Pompidou y Museo Ruso de Málaga, y a Ana Doldán de Cáceres, directora conservadora en el Museo de Arte Contemporáneo Esteban Vicente de Segovia.

La falta de designación del sustituto de Olveira no está relacionada con la escasez de candidatos, dado que de las once personas que se presentaron cuatro candidaturas fueron desestimadas y siguen pujando por el cargo siete perfiles que aún están a la espera de que la comisión se pronuncie.

La convocatoria despertó reproches desde que se publicó. El Instituto de Arte Contemporáneo (IAC), asociación profesional que vela por las buenas prácticas en este no pocas veces proceloso sector, criticó sin ambages «la falta de independencia que tendrá el nuevo director del Musac».

Escribió en junio una carta abierta al consejero Javier Ortega al que acusó de la «desatención del código de buenas prácticas en la convocatoria» y de «irregularidades en el cumplimiento de las disposiciones legales».

En el escrito, IAC carga contra «la Junta y la Fundación Siglo» por «demostrar una ausencia de elementales principios democráticos en su proceder». Y detalla: «La Fundación Siglo solo tiene competencias de gestión y es inadmisible que en las bases del concurso aparezca que el director del museo estará en dependencia directa de los órganos de gobierno de la Fundación Siglo, asumiendo los acuerdos de estos órganos».

También exigió que el plan museológico –cuando lo haya– del Musac «se haga público y esté disponible para su consulta» ,y advirtió que se había «desencadenado una crisis institucional entre la Junta y el sector profesional de arte contemporáneo en España».
En julio, cuando ya el Musac acumulaba más de treinta días sin cabeza visible, el PSOE volvió a exigir a la Junta que «apartara sus manos de la gestión del Musac». «La Fundación debe ser suprimida, tiene que desaparecer y la Consejería de Cultura debe asumir la gestión de forma directa», reiteraron sin éxito los socialistas.

También UPL pidió «explicaciones» a la Junta por su gestión con el MUSAC, «por cuestiones como la carta del Instituto de Arte contemporáneo, por las perlas que sobre su gestión y la de su consejería manifiesta el ex director del Musac sobre el trato recibido por parte de la Fundación Siglo y el trato en general de la consejería».