Cuatro décadas en el taller del restaurador

Noticia recuperada de el diario El Norte de Castilla del 2 de febrero 2016

Sí se puede pide al alcalde que proteja los bienes muebles del municipio a raíz de unos lienzos ‘perdidos’ desde 1972.

 

Las mudanzas y reformas de los edificios públicos dejan a veces regalos para la posteridad. El Teatro Calderón ha vivido varios desde su nacimiento decimonónico. Una de las más importantes fue la de 1968, cuando embalaron los volúmenes de la biblioteca del Círculo del Calderón para llevar a cabo las obras de adecuación para los nuevos inquilinos. La Biblioteca se fundó en 1865 y sus estanterías de madera terminaban en una suerte de semicúpulas con pinturas en lienzos. En 1972 se llevaron a restaurar y desde entonces están en el taller.

Este fue el ejemplo que llevó al grupo municipal de Sí se puede a proponer una moción sobre la protección del patrimonio mueble del Ayuntamiento que resultó aprobada. Al no constatar ningún avance en el sentido de la moción que ellos presentaron, hoy volverán a interpelar al alcalde sobre su iniciativa.

La demanda primera es la de inventariar el patrimonio mueble a proteger. Para ello, Sí se puede propone la creación de un departamento técnico de conservación y restauración que dependa de la concejalía de Cultura. Su labor debe difundirse, siempre según este grupo municipal, a través de la web del Ayuntamiento para su consulta y estudio.

También se considera la creación de un depósito de obras para su conservación y se solicita la retirada de despachos y oficinas no representativas de las obras inventariadas ya que no reúnen las condiciones necesarias para su óptima conservación. Por último urgen a la recuperación de los lienzos del XIX de la desaparecida biblioteca del Círculo del Calderón.

Estas obras representan alegorías de las bellas artes, el Canal de Castilla, las artes escénicas y la escritura y fueron realizadas por pintores locales de la época.

El restaurador encargado de su recuperación murió a principios de los noventa y las telas permanecen en su taller. Sus descendientes quisieron gestionar la devolución al Ayuntamiento a la entonces concejala de Educación, Cultura, Deportes y Juventud, María del Castañar Domínguez, quien rechazó la oferta. Desde entonces siguen siendo custodiados por la familia del restaurador. Sí se puede recuerda que los libros de aquella biblioteca están perfectamente catalogados y cuidados en el Archivo Municipal y piden para estas pinturas un destino similar.